Madrid, verano de 2023:
aprender a escribir en la Complutense
Una memoria de la Escuela Complutense de Verano
Escuela Complutense de Verano, Madrid, 2023.
En el verano de 2023 tuve la oportunidad de regresar a Madrid para participar en la Escuela Complutense de Verano de la Universidad Complutense de Madrid. Fue una de esas experiencias que, con el paso del tiempo, conviene dejar por escrito: no solamente por el curso realizado, sino por las personas, las conversaciones y los aprendizajes que acompañaron aquellos días.
Mi participación estuvo acompañada por una beca de alojamiento y manutención concedida en el marco de la Escuela Complutense de Verano. Durante la estancia me alojé en el Colegio Mayor Diego de Covarrubias. Madrid se convirtió así, durante unas semanas, en aula, residencia y lugar de encuentro con estudiantes procedentes de distintos contextos.
Escritura creativa: volver al oficio de escribir
El eje de aquella experiencia académica fue la escritura creativa. Entre las docentes recuerdo especialmente a Eva Ariza. Las clases permitieron acercarse a la escritura no como un acto improvisado, sino como un oficio: observar, ordenar una idea, encontrar una voz, revisar y volver sobre el texto hasta que aquello que queremos contar encuentre una forma propia.
Para alguien acostumbrado a la investigación, los proyectos y la escritura técnica, entrar en un espacio de creación literaria significó mirar la palabra desde otro lugar. La escritura académica exige método y evidencia; la escritura creativa añade ritmo, mirada, sensibilidad y capacidad narrativa. Ambas pueden encontrarse cuando intentamos contar territorios, memorias, patrimonio y experiencias humanas.
Participantes de la Escuela Complutense de Verano. Madrid, 2023.
Una experiencia que quedó conmigo
Tres años después, al volver a encontrar estas fotografías, comprendo mejor por qué quería conservar este recuerdo. Mucho de mi trabajo actual sigue dependiendo de escribir: artículos, investigación doctoral, informes, proyectos y relatos sobre patrimonio cultural y alimentario. Aquellas clases de escritura creativa forman parte, aunque sea discretamente, de ese recorrido.
También quedan las imágenes: el salón lleno, los compañeros, las conversaciones fuera de clase y esa sensación tan propia de los cursos de verano de que durante unos días personas con trayectorias muy distintas coinciden alrededor de una misma curiosidad. La universidad no ocurre solamente en los libros; ocurre también en esos encuentros.
Foto de grupo durante la experiencia en Madrid.
Para no olvidar
Dejo esta entrada precisamente para eso: para no olvidar. Madrid, julio de 2023. La Universidad Complutense. El Colegio Mayor Diego de Covarrubias. La escritura creativa. Eva Ariza. Los compañeros. Y la certeza de que aprender a escribir es, en realidad, aprender continuamente a mirar.
Fabián Bedón Samaniego
Agosto de 2026
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